El cardenal de Los Ángeles, acusado de encubrimiento a un pederasta

posted under by Fer

http://www.lavanguardia.es/lectores-corresponsales/noticias/20100402/53915512496/el-cardenal-de-los-angeles-acusado-de-encubrimiento-a-un-pederasta.html

El cardenal de Los Ángeles, acusado de encubrimiento a un pederasta

Un juez le obliga a declarar junto al cardenal Rivera de México

Añadir comentario

Disminuir fuenteAumentar fuente

ImprimirE-mail

EMILIO RENERO | Los Ángeles (Estados Unidos), lector corresponsal | 02/05/2010 | Actualizada a las 16:00h | Lectores corresponsales

Bajo acusación de encubrimiento, fue presentada el pasado 20 de abril, una demanda ex aequo en contra de los cardenales Roger Mahony de Los Ángeles y su homónimo mexicano, Norberto Rivera. Dicho requerimiento judicial en cuestión, fue presentado por una presunta víctima del sacerdote mexicano acusado de pederastia, Nicolás Aguilar. Un juez de Los Ángeles ya ordenó que ambos cardenales, tanto Rivera como Mahony deberán presentarse a declarar en su momento, acerca del caso de Nicolás Aguilar Rivera. El demandante cuyo nombre no ha sido revelado, se sumaría así a la larga lista de unas 60 presuntas víctimas del sacerdote Aguilar, quien ostenta a estas alturas 19 cargos federales en su contra dentro de los Estados Unidos por conducta lasciva en el año 1987, cuando ejerció su ministerio en diferentes parroquias de la archidiócesis de Los Ángeles.

PERFIL DE EMILIO RENERO


Profesión: periodista, aventurero y trotamundos. Regento un pequeño negocio de importación y exportación de ropa en México, donde también he vivido
Vivo en... Los Ángeles (Estados Unidos), pero nací en Gornazo, Cantabria
Desde... Hace 3 años, aunque desde 1988 he ido y viniendo a España con carácter alternativo


Hasta aquí la presentación suscinta de los hechos, cuyos inicios se remontan años atrás cuando el actual cardenal mexicano, por aquel entonces obispo de la diócesis de Tehuacán, a la que pertencía Aguilar. ¿Y qué hay de Mahoney en esta historia que se inicia en México? La respuesta la tiene Jeff Anderson, el abogado del demandante. Pues sencillamente, que en aquel tiempo el obispo Rivera, ya entonces conocido parrandero y amigo de barones y poderosos mexicanos con quienes compartía el buen pan, el buen vino, y todo tipo de excesos que se le presentasen, según cuentan quienes le conocen perfectamente, contactó a Mahony en Los Ángeles, para pedirle que aceptara al cura mencionado como visitante en su archidiócesis. ¿El motivo? Muy simple: meses antes, el cura Aguilar había sido brutalmente atacado por fieles de la parroquia en la que ejercía su labor pastoral, por presuntamente (siempre presuntamente) haber abusado de monaguillos de su iglesia.

Corría el año 2006, cuando se iniciaba la historia que ha desencadenado la actual denuncia. Según Jeff Anderson, Norberto Rivera, actual arzobispo de México y cardenal primado, le escribió a Mahony, en base a su petición alegando motivos de homosexualidad no comprobados, como causa de la agresión y por lo que le solicitaba al cardenal angelino que aceptara el traslado y posterior llegada a Los Ángeles, del cura Nicolás Aguilar. Según refiere el abogado demandante la expresión "problemas de homosexualidad", era la frase que a modo de código se usaba entre los dirigentes de la iglesia católica para referirse a los casos de pedofilia.

Actualmente y mientras sigue el proceso y la investigación, el cardenal Mahony niega haber recibido semejante misiva del Norberto Rivera. Al margen de esta declaración previa, la Archidiócesis angelina guarda un lacónico silencio al respecto, quizás sabedora y por ende temerosa, de que el diario angelino Los Angeles Times, obtuvo copias de la correspondencia entre ambos, Rivera y Mahony, producto del cisma que ha acompañado a la Iglesia Católica desde hace casi una década por las denuncias de pederastia; los fiscales siguieron las pistas correspondientes hasta llegar a los dos encausados, que a raíz de estas pruebas no parecen tener mucha capacidad de maniobra para eludir su presunta responsabilidad de encubrimiento de los actos del prófugo Aguilar.

Al margen de esta situación comprometedora, el abogado Anderson sigue con la versión de lo que pudo haber sucedido, relatando que ya una vez en Los Ángeles, el cura Aguilar, en un momento determinado, la diócesis angelina comienza a recibir denuncias a cargo de monaguillos que han sido abusados sexualmente por el acusado, actualmente prófugo de la justicia y como indicábamos al inicio de esta crónica, con un cúmulo de 19 cargos federales en su contra.

Todo parece indicar que a raíz de estas denuncias en el área de Los Ángeles, Aguilar es enviado de vuelta a México, con suerte para el sacerdote pederasta, puesto que ya no se encontraba en los Estados Unidos, en el momento de formularse las denuncias. Eso no impidió que poco después de su aparente huída, -supuestamente planificada por Mahony y Rivera- se reconociera que al menos 26 niños, habrían sido abusados por el cura en un período de nueve meses.

De vuelta a México, y habiendo dejado con un palmo de narices a las autoridades norteamericanas en su intento de arrestarlo, el cura Aguilar, ejerció su labor sacerdotal, durante unos 10 años, dejando a su paso decenas de casos de abuso infantil, entre ellos el demandante actual y representado por el abogado Jeff Anderson, quien afirma que "este adulto, entonces niño, fue violado por el sacerdote después de que ambos cardenales, tanto Rivera como Mahony, supieran de su existencia y de su peligro". Actualmente, Aguilar es buscado por las autoridades estadounidenses, encontrándose prófugo de la justicia de este país. El año pasado, el Vaticano le retiró sus facultades como sacerdote.

Curiosamente, la demanda presentada el pasado 20 de abril, es la tercera que ya se efectúa contra el cardenal Rivera. Las otras dos anteriores fueron desestimadas en base a que involucraban a dos ciudadanos mexicanos. Por su parte Mahony, en un lamentable precedente para él y su archidiócesis llegó a un acuerdo económico con las víctimas de varias demandas previas en el año 2007. Tras eso, la archidiócesis de Los Ángeles, quedó prácticamente en bancarrota, al haber tenido que vender casi todas sus propiedades para pagar las indemnizaciones de sus víctimas, según la versión y rumores que corrieron por el condado angelino en aquel entonces.

Sobre esta demanda actual, la mencionada archidiócesis, a través de su portavoz oficial señaló que ninguno de los documentos presentados por Anderson aportan ninguna novedad, recordando además que el mismo cardenal Mahony ha hecho una llamada al prófugo Aguilar exhortándole a que regrese a los Estados Unidos a enfrentar la justicia. Por la otra parte demandada, o sea el cardenal Rivera, la archidiócesis de México, según su portavoz Hugo Valdés, comunicó que por supuesto el cardenal Rivera no tiene responsabilidad alguna en este caso y que las demandas en su contra carecen de sentido, manifestando que la situación no les quita el sueño y que "estamos muy tranquilos".

Durante la presentación de la demanda, Manuel Vega, activista y víctima a su vez de un sacerdote pederasta en la Archidiócesis de Los Angeles, durante su infancia hizo un llamado a la comunidad católica para que deje de ignorar lo que está ocurriendo. "Si sabemos de un caso de pederastia en cualquier sitio o casa, inmediatamente denunciamos lo ocurrrido, pero esta misma gente que va a la iglesia cada domingo, y sabiendo que esta institución religiosa encubre estos hechos, no hace absolutamente nada. Estamos hablando de penetración en el recto de un niño, sin lubricación; de sangre, de semen. Y hay que decirlo así para que la gente escuche lo que no quiere oír y reaccione ante esta situación".

Mientras tanto, la realidad social que viven ambos cardenales, es muy distinta la una de la otra: el cardenal primado de México, amigo y protegido de los poderosos, incluídos medios de comunicación a los que influyó en la censura y secretismo en temas de pedofilia, se mueve como pez en el agua allí donde el nepotismo y corrupción mexicanos campan a sus anchas. Despreocupado de la terrible realidad social que vive el país, el parrandero Rivera no tiene por ende fuerza moral ninguna, aunque siga situándose por encima del bien y del mal y sintiéndose a salvo en la burbuja de impunidad en la que se sumerge y que su cargo y relaciones sociales y políticas en un país como México le otorgan.

Por su parte, su "compadre" en este desgraciado episodio de encubrimiento más que probable de un pederasta, Mahony, aunque socialmente goza de reputación aceptable -sobre todo entre la numerosa grey latina- estos hechos, esta acusación con muchos visos de realidad, según voces muy autorizadas a un lado y a otro de la frontera entre ambos países, le han manchado sobremanera. Ya sería llover sobre mojado nuevamente, tras la conmoción de hace tres años sobre todo si se demuestra que efectivamente en connivencia con Rivera se dedicaron a trasladar alternativamente de un país a otro al acusado Aguilar para despistar a la justicia, mientras entrambos, encubrían al hoy sacerdote prófugo. En este sentido Mahony, a diferencia de su colega mexicano a quien a nivel interno no hay quien le "tosa" él ya tiene en cambio quien le ha salido al paso, recordándole su situación pasada y presente.

Cuando todavía colean a nivel de calle en este país la aprobación por parte de la gobernadora de Arizona, Janice Brewer, de la ley SB1070, que pretende criminalizar a los indocumentados, Mahony como tantos otros en la nación denunciaron dicha ley por considerarla racista y xenófoba, al tiempo que criticaba también al senador Russel Pearce, promotor de tal iniciativa. El tal Pearce, no tardó en responder al cardenal angelino con cajas destempladas enviándole un dardo envenenado y con clara repercusión nacional: "Creo que es la última persona que debe estar hablando. Este tipo (refiriéndose al cardenal) tiene un historial de proteger y mover depredadores sexuales (el caso comentado en la presente crónica), para evitar que sean detenidos por la ley. No tiene en qué basarse para hablar".

Estas palabras las pronunció Pearce en un programa radial, y aún fue más allá en sus aseveraciones sobre el cardenal: "Parece que Mahony ignoraba el sufrimiento de innumerables víctimas ocasionados por inmigrantes indocumentados y que su defensa de los inmigrantes indocumentados tiene que ver más con limosnas y ofrendas y cómo llena los asientos de sus iglesias que han visto una reducción de sus feligreses". Una opinión ampliamente compartida, aunque no todos se atrevan a expresarla: la preocupación de la iglesia católica estaría motivada por el hecho de que si se procede a la expulsión de los indocumentados, mayoritariamente católicos, "se le acabaría el negocio, al no haber clientela en las iglesias".

Denver, ¿un ejemplo a seguir?
Esta sería una de las tantas situaciones lamentables que arrastra en la actualidad la Iglesia Católica en este país. Quizás por eso mismo y para desmarcarse del probable escándalo de Los ángeles, en algunos casos, la respuesta a denuncias de este tipo de abusos han sido fulminantes. El caso ocurrido en Denver es una muetra de ello, en donde la respuesta fue inmediata y con carácter público. Cinco días después de haber recibido denuncias de que años atrás el reverendo Melvin Thompson había abusado de menores, la archidiócesis católica de Denver había investigado, alertado a las autoridades y suspendido al religioso en cuestión. El mismo arzobispo de la ciudad, Charles Chaput, indicó que la acción inmediata era algo doloroso pero necesario. Este episodio calificado de apresurado por parte de algunos, no es sino muestra del dilema que enfrenta la Iglesia para cumplir su promesa de mayor transparencia al lidiar con denuncias de abusos sexuales por parte de sacerdotes respetando los derechos de víctimas y acusados.

La archidiócesis de Denver actuó más rápido que las demás y siguiendo los protocolos establecidos. En este sentido, el reverendo Thomas Reese del Centro Teológico Woodstock en la Universidad de Georgetown, manifiesta que hoy por hoy, resulta imposible investigar denuncias de abusos en forma confidencial, señalando que por injusto que pueda parecer con los sacerdotes que son inocentes, el que se hagan públicas estas denuncias ayuda a que más víctimas den la cara y a que se puedan resolver todos los casos pendientes.

Hay quien piensa que la reacción de la iglesia de Dénver no refleja sino los cambios que se están produciendo en los Estados Unidos, donde pareciera que dicha iglesia está adoptando una actitud más transparente antes que en otros sitios. Y es que la situación generada en Los Angeles, es para tener en cuenta y seguramente mientras se resuelve, - ya se verá a qué precio y con qué consecuencias -, parece que en este país y en cualquier lugar ninguna Diócesis quiere encontrarse con patatas calientes de esta envergadura, y lo mejor es empezar a limpiar la casa desde ahora mismo.

0 comentarios

Make A Comment

Fer_Ateos

Fer_Ateos

Buscar este blog